Anónimo IA

Gratis · sin registro · sin subida

Herramientas de PDF que no suben tu archivo

Unir, dividir, comprimir, ordenar, convertir y limpiar documentos sin que salgan de tu equipo. Las mismas tareas de siempre, con la diferencia de que aquí no hay servidor al que enviar nada ni política de borrado en la que confiar.

Las dieciséis herramientas

Todas funcionan hoy y se ejecutan enteras en tu navegador. Las que no están, no están por un motivo concreto y aquí lo decimos: unas necesitan un servidor para hacerse bien y otras están en la lista de lo próximo.

Convertir a PDF

JPG a PDFConvierte fotos y capturas en un PDF ordenado, con márgenes.
Word a PDFrequiere servidorExportar un DOCX con su maquetación exacta necesita el motor de Word o LibreOffice. Guardar como PDF desde tu propio Word es local y sale mejor.
Excel a PDFrequiere servidorMismo motivo que Word: la paginación de una hoja de cálculo la decide el programa que la abre.
PowerPoint a PDFrequiere servidorIgual que los anteriores. Exportar desde el propio PowerPoint no sube nada a ningún sitio.
HTML a PDFrequiere servidorRequiere descargar la página remota, y eso es justo la petición de red que aquí no existe. Usa «Imprimir a PDF» del navegador.

Convertir desde PDF

PDF a JPGConvierte cada página en imagen a 72, 150 o 300 puntos por pulgada. PDF a textoExtrae el contenido como texto plano, listo para pegar.
PDF a Wordrequiere servidorReconstruir un DOCX editable con formato fiable no se resuelve bien en el navegador. Para el contenido, usa PDF a texto.
PDF a Excelrequiere servidorUn PDF no guarda tablas, guarda letras en coordenadas. Reconstruir celdas con garantías exige un motor que aquí no cabe.
PDF a MarkdownprontoEn estudio. La conversión a Markdown limpio ya existe dentro del anonimizador y podría salir como herramienta suelta.
PDF a PDF/Arequiere servidorCumplir la norma ISO de archivo a largo plazo exige incrustar todas las fuentes y perfiles de color con validación estricta.

Optimizar

Comprimir PDFBaja el peso con tres niveles, avisando antes de perder el texto. Comprimir imágenesReduce JPG y PNG y elimina los EXIF, incluida la ubicación GPS.
OCR de PDF escaneadosprontoEn la hoja de ruta, con reconocimiento en español ejecutado en local. Es la pieza más pesada de todas y por eso va aparte.
Reparar PDF dañadorequiere servidorRecuperar un archivo corrupto es trabajo de reconstrucción heurística; hacerlo mal empeora el documento, así que preferimos no ofrecerlo.

Editar

Números de páginaAñade la numeración con la posición y el formato que te pidan. Marca de aguaEscribe COPIA, BORRADOR o el nombre del destinatario en cada página.
Recortar márgenesprontoEn estudio. Ajustar la caja de recorte es sencillo; lo que lleva trabajo es la vista previa para elegirla bien.
Editar el texto del PDFrequiere servidorReescribir texto exige rehacer la maquetación con las fuentes incrustadas. Ningún editor online lo hace bien, aquí tampoco lo haríamos.

Privacidad y seguridad

Eliminar metadatosMira y borra autor, título, programa creador y fechas. Anonimizar datos personalesDetecta DNI, IBAN, nombres, direcciones y expedientes, y los sustituye por etiquetas antes de usar el documento con una IA. Firmar PDF a manoDibuja o sube tu firma y colócala sobre la página.
Censurar textorequiere servidorTachar con un rectángulo negro no borra nada: el texto sigue debajo. Lo correcto es sustituir el dato, y eso lo hace el anonimizador.
Proteger con contraseñarequiere servidorCifrar un PDF con garantías exige implementar el cifrado del estándar; hacerlo a medias da una falsa sensación de seguridad.
Desbloquear PDFrequiere servidorNo lo ofrecemos por criterio: quitar la protección de un documento ajeno no es una tarea que queramos facilitar.

Cómo puede funcionar esto sin servidor

Un navegador moderno es un ordenador completo. Puede leer un archivo del disco, manipularlo y devolverte el resultado sin hacer una sola petición de red por el camino. Lo que aquí se carga es el motor, no tu documento: cuando la página termina de abrirse, todo lo que hace falta ya está en tu equipo.

Las herramientas online clásicas funcionan al revés porque les sale más barato: el trabajo pesado lo hace su servidor y tú les entregas el archivo. Para una foto no pasa nada. Para el borrador de una demanda, una nómina o un informe médico, estás haciendo una comunicación de datos a un tercero que después tendrás que justificar.

Qué cambia respecto a las de siempre

No hay subida

El archivo no viaja. No hay copia temporal, ni cola de proceso, ni borrado a las dos horas que haya que creerse.

No hay cuenta

Ni registro, ni correo, ni límite de tres archivos al día para empujarte a una suscripción.

Funciona sin conexión

Una vez cargada la página, puedes desconectar la red y seguir trabajando. Es la mejor prueba de que nada se envía.

Sin sorpresas

Cada herramienta dice qué hace y qué pierde. Cuando algo va a rasterizar tu texto, te avisa antes, no después.

Y cuatro cosas más que conviene saber

Comparado con una herramienta de PDF en la nube

Anónimo IAHerramienta de PDF en la nubePrograma de escritorio
Dónde se procesa el archivoEn tu navegadorEn el servidor del proveedorEn tu equipo
Hace falta cuenta o suscripciónNoPara lo útil, normalmente síSegún el programa
Límite de archivos al díaNingunoHabitual en el plan gratuitoNinguno
Marca de agua en el resultadoNuncaFrecuente en el plan gratuitoNo
InstalaciónNingunaNingunaSí, y permisos de administrador
Funciona sin conexiónNo
Comunicación de datos a un terceroNo existeSí, y hay que documentarlaNo
Catálogo de herramientas16, sin conversión de OfficeMuy amplioAmplio

La última fila es honesta a propósito: un servicio con servidores hace cosas que aquí no se pueden hacer. La pregunta no es cuál tiene más botones, sino qué documento tienes delante.

Los límites, dichos de frente

Todo se procesa en la memoria del navegador, así que el tamaño máximo lo pone tu equipo y no una tarifa: en un ordenador se manejan documentos de cientos de megas, en un móvil antiguo mucho menos. Un PDF cifrado con contraseña no se puede abrir sin la clave, y estas herramientas no lo intentan. Y cualquier operación que modifique el documento invalida una firma electrónica previa, aquí y en cualquier otro sitio.

Tampoco leemos PDF escaneados: si el archivo es una foto sin capa de texto, hace falta un reconocimiento óptico previo. Está en la hoja de ruta, en español y ejecutado en local, que es la única forma de hacerlo sin romper la promesa del sitio.

Preguntas frecuentes

¿De verdad no se sube nada?

De verdad, y puedes comprobarlo en diez segundos: abre cualquier herramienta, desconecta el wifi y sigue funcionando. Lo que lo impide no es una promesa, es cómo se sirve la página: una política de seguridad de contenido con connect-src 'none' hace que el navegador bloquee cualquier conexión de salida aunque el código intentase abrirla. El contador de cada herramienta lo enseña en pantalla e incluye los intentos bloqueados.

¿Son gratis? ¿Dónde está la trampa?

No hay trampa porque no hay coste que cubrir: el trabajo lo hace tu ordenador, no un servidor nuestro. Lo que sí vendemos es otra cosa, una instancia de organización del anonimizador desplegada en el dominio del cliente con su política escrita. Estas herramientas son gratis y lo van a seguir siendo.

¿Puedo usarlas con documentos de mis clientes?

Es exactamente el caso para el que están hechas. Como el archivo no sale de tu equipo, no hay cesión ni encargo de tratamiento que documentar por usarlas: técnicamente es lo mismo que abrir el documento en un programa instalado en tu ordenador. Tu base jurídica y tu registro de actividades siguen siendo los tuyos.

¿Por qué no ofrecéis Word a PDF ni PDF a Word?

Porque no se pueden hacer bien sin un servidor. Convertir un DOCX conservando la maquetación exige el motor de Word o de LibreOffice, y reconstruir un Word editable desde un PDF es un problema de reconocimiento de estructura. Preferimos decir que no antes que ofrecer una versión que produzca documentos rotos.

¿Hay límite de tamaño o de número de archivos?

No lo ponemos nosotros. El límite real es la memoria de tu equipo: en un ordenador se manejan documentos de cientos de megas, en un móvil antiguo mucho menos. No hay tres archivos al día ni versión de pago detrás.

¿Funcionan en el móvil?

Sí, con la reserva de la memoria. Lo que va peor en pantalla táctil es reordenar arrastrando; para eso, en el móvil van mejor las herramientas que trabajan por números de página.

¿Guardáis algún registro de lo que proceso?

No. No hay cuenta, ni historial, ni analítica que registre archivos, porque el archivo nunca llega a nosotros. Al cerrar la pestaña no queda nada.

¿Qué diferencia hay con estas herramientas y el anonimizador?

Estas cambian el archivo: lo unen, lo parten, lo comprimen, le quitan páginas. El anonimizador cambia lo que el archivo cuenta de las personas: detecta DNI, IBAN, nombres, direcciones o expedientes y los sustituye por etiquetas para que puedas usar el documento con una IA sin entregarle los datos.

¿Puedo llevármelas y usarlas sin conexión?

Sí. Cada herramienta es una sola página que se basta a sí misma. Guárdala desde el navegador y funcionará en un equipo sin red, que es lo que hace falta en entornos donde no se permite salida a internet.

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