Anónimo IA
Para asesorías y gestorías

Usa la IA con los documentos de tus clientes sin entregar sus datos

Nóminas, contratos laborales, modelos tributarios, escrituras, expedientes. En una gestoría todo lo que querrías resumir, revisar o consultar con ChatGPT o Claude lleva dentro el DNI, la cuenta bancaria y el nombre de un cliente. Anónimo IA los sustituye por etiquetas antes de que salga nada, en tu propio navegador, y luego te devuelve los datos reales.

Anonimizar un documento

El problema concreto del despacho

La IA te ahorraría horas: resumir una escritura de veinte páginas, comparar dos convenios, extraer las cláusulas de un contrato, redactar la respuesta a un requerimiento. Pero pegar ese documento en ChatGPT tal cual significa comunicar a un tercero el DNI de tu cliente, su nómina o su número de cuenta. Y eso, en un despacho, no es un detalle: es tratamiento de datos de terceros sujeto al secreto profesional.

Las herramientas de anonimización en la nube «resuelven» esto subiendo el documento a otro servidor. Has cambiado de destinatario, no de riesgo: sigue habiendo una transferencia, sigue habiendo un contrato de encargo que firmar y sigue sin haber una prueba de qué se protegió. Anónimo IA no sube nada: trabaja dentro de tu navegador.

Los documentos que pasan por una gestoría cada día

Laboral

Nóminas, contratos, finiquitos, modelos 145, comunicaciones a la Seguridad Social, vida laboral. Llenos de DNI, NAF, IBAN y salarios.

Fiscal

Modelos censales, IVA, IRPF, sociedades, requerimientos de Hacienda. Con NIF, CIF y datos económicos identificables.

Mercantil

Escrituras, poderes, actas, cuentas anuales. Nombres de administradores, domicilios, participaciones.

Clientes

Expedientes completos, correspondencia, documentación de alta. El cruce de todos los datos anteriores.

Qué detecta y protege, con validación real

No es una búsqueda de palabras: cada identificador se valida con su dígito de control, así que no marca cualquier número de ocho cifras como un DNI.

Trabaja con PDF, Word y Excel, y también con PDF escaneados gracias al reconocimiento de texto (OCR) que se ejecuta en tu propio navegador.

Cómo queda un documento antes y después

Antes (lo que no debe salir del despacho):

El trabajador Andrés García Menéndez, con DNI 12345678Z, percibe una nómina de 2.400 € que se abona en la cuenta ES91 2100 0418 4502 0005 1332.

Después (lo que le entregas a la IA):

El trabajador [PERSONA_01], con DNI [DNI_01], percibe una nómina de 2.400 € que se abona en la cuenta [IBAN_01].

La IA resume, compara o redacta con normalidad, porque el contenido sigue intacto: solo ha perdido a quién pertenece. Cuando te devuelve la respuesta, la pegas de vuelta en Anónimo IA y recuperas los nombres reales. La correspondencia entre etiqueta y dato vive solo en tu equipo.

Por qué esto sí encaja con tus obligaciones

Al no salir el documento de tu navegador, no conviertes a Anónimo IA en encargado del tratamiento: no hay comunicación de datos, no hay servidor que los reciba y no hay contrato del artículo 28 que negociar. Técnicamente equivale a abrir el documento con un programa instalado en tu ordenador.

Y cada anonimización deja un manifiesto de auditoría con la huella del documento, la política aplicada y la confirmación de que se revisó. Cuando llegue la inspección, «lo anonimicé antes de usarlo» deja de ser una afirmación y pasa a ser una evidencia con fecha y hash.

Ten presente que el resultado está seudonimizado, no anonimizado: sigue siendo dato personal para quien conserva la bóveda. Reduce mucho la exposición, pero tu base jurídica y tu registro de actividades siguen siendo tuyos.

Un criterio común para todo el despacho

Defines una política una vez —qué categorías se protegen, con qué tipo de sustitución, más tus términos propios— y la exportas a un archivo. Todo el equipo la carga y trabaja con el mismo criterio; cuando cambie algo, actualizas el archivo y lo repartes. Nadie improvisa qué tapar en cada documento.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar ChatGPT con documentos de mis clientes en la gestoría?

Sí, siempre que no le entregues datos personales identificables sin haber resuelto la base jurídica y el encargo. La vía práctica es anonimizar antes: el modelo trabaja con el contenido sin conocer a quién pertenece, y tú recuperas los datos reales en tu equipo.

¿Al anonimizar en el navegador convierto a la web en encargado del tratamiento?

No. Si el documento no sale de tu equipo, no hay comunicación de datos ni encargado que contratar. Anónimo IA se ejecuta en tu navegador; el único tercero real es el modelo de IA, y a él solo le llega texto ya sustituido.

¿Sirve para nóminas y modelos tributarios?

Sí. Detecta y valida DNI, NIE, CIF, IBAN, número de la Seguridad Social, teléfonos, correos y direcciones, que es justo lo que llevan. Reconoce PDF, Word, Excel y también PDF escaneados mediante OCR local.

¿Qué le enseño a un inspector o a un cliente que pregunta por la confidencialidad?

Que la herramienta se ejecuta en el navegador y es comprobable: la política de seguridad bloquea las conexiones de salida y la página funciona con la red desconectada. Cada anonimización deja un manifiesto con su huella. Es evidencia técnica reproducible.

¿Puedo aplicar las mismas reglas a todo el despacho?

Sí. Defines la política, la exportas a un archivo y todo el equipo trabaja con el mismo criterio. La versionas cuando cambie.

Pruébalo con un documento real

Abre la herramienta, arrastra una nómina o un contrato y mira qué detecta. No se sube nada: puedes desconectar el wifi antes de soltar el archivo.

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